Mostrando entradas con la etiqueta Enfrentar temores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Enfrentar temores. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de marzo de 2012

y tu. ¿a que le temes?

Había una vez un mago que experimentó tal compasión por un ratón que vivía en un constante temor del gato, que lo convirtió en gato.
Pero este gato comenzó a tener miedo del perro, y el mago lo convirtio en perro.
El perro a su vez tuvo miedo del tigre, y el mago lo cambió en tigre.
Pero sus problemas no terminaron allí, ya que el tigre se puso a temer constantemente al cazador.
Disgustado, el mago termino por transformarlo de nuevo en ratón, diciéndole:
"Puesto que sólo tiene los nervios de un ratón, me es imposible ayudarte haciéndote revestir la forma del más noble animal."

La mayoría de nuestros temores nunca se hacen realidad, pero toman la mayor parte del tiempo mental de muchas personas.
Los miedos no tienen que ver con lo que pasa afuera, sino con el poder que nosotros mismos les damos.
Todas las preocupaciones pueden ser transformadas en acción. Acción que me demuestra que aquello a lo cual le temía perdió su poder. El poder que nosotros le dabamos. En cuanto actuamos, nos deshacemos del miedo. Piensa siempre en términos de acción.

martes, 3 de mayo de 2011

Enfrenta tus miedos

Cuanto más escapamos a lo que tememos, más crece nuestro temor y más fuerte es el hechizo que hace que nos paralicemos.

Una posibilidad es mirar al miedo de frente y preguntarme, ¿qué temo en realidad?, ¿qué seria lo peor que podria pasar? Al observar y concretar con precisión lo que uno teme, ya se puede respirar a fondo lo temido y crear nuevas opciones mas deseadas.

Los seres humanos inconscientemente usamos mecanismos de defensa que nos protegen de situaciones que a nuestro juicio nos produce miedo o dolor. Una parte de nosotros puede querer crecer y cambiar, pero otra parte resiste porque el cambiar nos lleva a un nuevo y desconocido territorio en nuestros pensamientos y emociones que desconocemos.

El salir de nuestro incomódo espacio de confort nos lleva a lo desconocido y eso nos produce temor y ese temor, si no es entendido, nos puede llevar a la inacción.

Si alguna vez nos sentimos con ansiedad, colmados de frustraciones y sin motivación, entonces prestemos mucha atención, porque es muy posible que nuestros mecanismos de defensa esten trabajando.

Nadie puede vivir tu vida, escribir tu libro, dirigir tu película, vivir tu amor, abrir tu negocio o escribir tu canción... te invitamos a que sientas el miedo.... rompe el hechizo y hazlo como quiera que sea.

Hoy puedes escoger sentirte mejor contigo mismo. Puedes conectarte con tu grandeza y darte cuenta que tienes el poder y la capacidad de crear en tu mundo lo que deseas ...o simplemente puedes elegir no hacer nada y dejar que la suerte decida como sera el resto de tus días.

Cuando llegaste a este mundo, trajiste contigo algo único que no existia antes de que llegaras aquí.

Por favor, no nos prives de tu grandeza... ¡despierta!

viernes, 29 de abril de 2011

Enfrentar la Luz

El que no da la cara a la luz, se obliga a caminar detrás de su propia sombra.

¡Qué difícil es ser realista en la propia vida! Resulta más fácil entregarnos a nuestra propia sombra, a nuestros sueños, a la marca que dejamos en el suelo.

Porque la realidad tiene siempre mucho de imprevisible. Nos supera y nos envuelve. En ella nos encontramos colocados y no la podemos manejar, como lo hacemos con la carretilla de nuestros sueños. La sombra no tiene peso, y por eso al proyectarla contra un obstáculo fácilmente lo supera. Se retuerce, se amolda, trepa y se alarga. Ha logrado muy fácilmente superar el obstáculo con el que nos topamos en el camino. La sombra ha pasado. Pero nosotros no. Porque el obstáculo es real. Y nos encontramos detenidos por lo que se atraviesa ante nuestros pies.

Es probable que en ese momento giremos la carretilla de nuestra sombra y creamos seguir tras ella simplemente porque la seguimos empujando delante nuestro. Y así vamos sembrando nuestra vida con trozos de camino que terminan siempre en fracasos, aunque no tengamos el coraje de reconocerlo, autoengañándonos con la convicción de ser leales a una idea.

Pero el que se anima a dar la cara a la luz, obliga a su sombra a marchar detrás suyo, haciendo su mismo camino. Porque el que camina con la luz de la realidad en sus ojos, también tiene su sombra. Pero no la sigue. Es ella la que lo sigue a él. Y su sombra no supera obstáculos que previamente no hayan sido traspasados por los pasos reales del que camina.

Hombres y sombra realizan así un mismo camino. Ideales y realidad forman una misma historia. Probablemente los ideales tocarán menos realidades, pero éstas serán aquellas que han obligado al hombre a crecer y avanzar.

Este hombre ha aceptado las exigencias de la luz en su camino. Exigencias dura. Pero que han unificado su huella, y que en definitiva le habrán permitido llegar, cuando tenga que entregar su sombra madura a la noche.

Sólo el hombre con una sombra madura puede esperar sin miedo la luz de un nuevo amanecer. Será un hombre que ha hecho su camino. (Texto del Monje Mamerto Menapace).

¿Cuántas veces nos encontramos temerosos ante un nuevo amanecer? ¿Acaso nos resulta más fácil dar la espalda a la luz, que dejarnos iluminar el rostro?
Esquivar una mirada, por temor a descubrir en esos ojos, la luz que iluminará mi vida.

Enfrentar nuestros temores, mirar profundamente a los hechos, enfrentarnos a la luz y al examen de nuestras propias reacciones no sólo desenmascaran los miedos que amenazan nuestra mente, sino que también permitirán ordenar las propias emociones, sin reproches, sin rencor y en calma.