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domingo, 29 de mayo de 2011

Mejorar la Convivencia

A veces sin darnos cuenta, creyendo que hacemos un bien al otro, tratamos de modificar la forma de ser de nuestros amigos, compañeros de trabajo, pareja o hijos, sin darnos cuenta que se trata esta, de una tarea poco efectiva.

En muchas ocasiones me preguntan: ¿entonces cómo hacer para mejorar la convivencia?. No hay una única respuesta, lo que sí es seguro es que toda manipulación hacia otra persona que brota de la frustración y la rabia, se convierte en una ineficaz estrategia que solo impide el reconocimiento del otro e intoxica la convivencia.

Si comenzamos a darnos cuenta que hay "algo" que no nos gusta de la otra persona, revisemos que es lo que en realidad nos separa de ella, a veces sucede que cuando alguien a quien nos sentimos unidos se escapa de nuestro "control" eso nos afecta y comenzamos a encontrarle defectos que antes no veíamos, o bien inventamos defectos para poder justificar el dolor que sentimos por no tenerlos tan cerca.

Pero para ello existe una medicina que es capaz de restablecer la convivencia y es desarrollar una comunicación sincera. Esta "receta mágica" consiste en reconocer primeramente el conflicto en el interior de nosotros mismos y después poder expresar claramente lo que nos pasa.

Cuando mejor podamos relacionarnos con nosotros mismos, mejor podremos relacionarnos con las personas que nos rodean. Poder tener una mirada objetiva de los hechos y reconocer nuestras emociones no solamente nos posibilitara identificar nuestros miedos, sino que nos permitirá ordenar nuestras propias emociones sin reproches, sin rencor y con mucha calma.

No podemos cambiar a las personas, pero si la visión que tenemos de ellas y el significado de lo que ocurre en nuestra interrelación.
La comunicación como base de las relaciones, nos permitirá renovar nuestra vida, cultivar el conocimiento de nuestra emociones y dejar en el otro una huella que no quiera nunca borrar....

miércoles, 25 de mayo de 2011

Un grave error de comunicación

Un joven novicio llega al monasterio…
La tarea que se le asigna es la de ayudar a los otros monjes a transcribir los antiguos cánones y reglas de la Iglesia.
Se sorprende de que esos monjes efectúen su labor a partir de copias y no de los manuscritos originales.
Va a ver al padre abad, le explica que si alguien hubiese cometido un pequeño error en la primera copia, ese error se propagaría a todas las copias posteriores y de generación en generación.

El padre abad le responde:
- Hace siglos que procedemos así, y copiamos a partir de la copia precedente, pero tu puntualización es buena, hijo.

A la mañana siguiente, el padre abad desciende a las profundidades del sótano del monasterio;
una caverna donde están preciosamente conservados los manuscritos y pergaminos originales.

Donde hace siglos que nadie ha puesto los pies ni abierto los cofres que los contienen.

Se pasa allí la mañana entera, después la tarde, después la noche, sin dar señales de vida.

Las horas pasan y la preocupación crece hasta el punto en que el joven novicio se decide a ir a ver qué es lo que pasa.

Baja y encuentra al padre abad completamente ido, las vestiduras desgarradas, la frente ensangrentada, golpeándose sin parar la cabeza contra los venerables muros.

El joven monje se precipita sobre él y le pregunta:
-Padre abad, ¿qué le sucede?

- ¡AAAAAAAAAAAHHHHHH! ... !!! !!!!CARIDAD!!!!...¡¡¡¡CARIDAD!!!!...

¡¡¡Eran votos de "CARIDAD" lo que teníamos que hacer... no de "CASTIDAD”!!!

jueves, 21 de abril de 2011

Comunicación para el Bien-Estar

No hace falta conocer mucho de medicina para saber que si en el sistema circulatorio, la sangre no llega a cada parte del cuerpo humano para proporcionar oxigeno y alimento y recoger los desechos metabólicos, ya sea porque se obstruye o interrumpe su recorrido, causaría daños en tejidos u órganos, dañando severamente el funcionamiento del cuerpo humano.

La deficiencia en la irrigación traería aparejado el daño de la zona afectada y hasta posiblemente la muerte.

Si hacemos una analogía entre el sistema circulatorio humano y la comunicación organizacional, veríamos que si no existieran canales formales de comunicación, si las noticias se dieran por medio de boca en boca (red informal), si los gerentes no informaran a sus colaboradores que se espera de ellos, como van a ser evaluados, si no existieran procesos de retroalimentación, si no se utilizan programas de coaching para mejora de desempeño, si las promesas no se cumplieran, si al cliente no se lo informara convenientemente, etc. En síntesis, si la comunicación se interrumpe, no fluye, se distorsiona u omite. Se imagina lo que sucedería, ¿no?

Si bien podemos imaginar, que organizaciones como las detalladas podrían no subsistir lo suficiente como para contarlo, no son pocas las que enfrentan problemas graves de comunicación. En el caso de los centros de contactos, la situación es más grave aún, ya que la materia prima es “la comunicación”.

Cuando no existe una clara visión del negocio, cuando se demora en tomar decisiones o las decisiones no son las correctas, cuando el servicio afecta al cliente externo, cuando el clima laboral es irrespirable, entre otras situaciones, podemos identificar que la comunicación no circula convenientemente o no está resultando efectiva.

En aquellos centros de contacto donde se realizan encuestas de clima laboral, uno de los reclamos que más se reflejan, es la forma de comunicación que tiene los supervisores con los agentes ya que no solo nos referimos a que están transmitiendo sino, de que manera lo están haciendo.

Si partimos de la premisa que es imposible no comunicarnos, ya que aun desde el silencio lo estamos haciendo, entenderemos lo importante que resulta identificar la forma desde el cual nos estamos comunicando.

Es importante contar con estrategias claras de comunicación, líderes formales que distribuyan claramente la información para que esta fluya hasta cada integrante de manera adecuada, en tiempo, calidad y cantidad.

Dentro de la estrategia comunicacional, la gestión de la comunicación no tiene que ser únicamente responsabilidad de un área, es fundamental desarrollar habilidades de comunicación en aquellos que tienen equipos de trabajo a su cargo, supervisores, coordinadores, responsables de área, gerentes, etc, para que puedan identificar y mejorar la forma en la que se están comunicando. Partiendo desde la base en las relaciones interpersonales hasta las comunicaciones directivas a toda la organización.

¿Pero qué es la comunicación? La comunicación, entre otras cosas, es una de las herramientas más extraordinarias para lograr resultados, generar alivio y sembrar lucidez. Y así como logramos un cuidado de nuestro cuerpo, alimentándonos sanamente y evitando consumir sustancias toxicas, de la misma forma, para lograr una atmósfera sana y limpia en nuestra organización, convendrá sembrar una comunicación sincera y generosa cerrando la puerta a relatos que intoxiquen la mente acerca de otras personas.

Recordemos que ninguna palabra se pierde en la atmósfera planetaria, en realidad, las palabras son vibraciones que flotan en la organización. Si nuestras palabras son justas y generan, los estados de Bien-Estar, barrerán las vibraciones de tensión, mal humor y desesperanza. Si deseamos una organización feliz, convendrá que nos hagamos conscientes del propósito y de la intención sutil de nuestras palabras.

martes, 2 de junio de 2009

In Comunicados

La comunicación es algo que nos acompaña durante toda nuestra vida, somos seres lingüísticos y como tales nos comunicamos por medio y a través del lenguaje, sea este oral, escrito o gestual. Por lo tanto, podemos reconocer que la comunicación es un instrumento fundamental.

La comunicación, no solo en tiempos críticos, es un elemento que ayuda a construir los muros de contención que impiden que una estructura se desmorone. Sin embargo, es habitual observar que la mayoría de las organizaciones y empresas latinoamericanas ponen muy poca atención a la comunicación organizacional, destinándole escasos recursos ya que se asume que es algo que se debiera dar de manera automática.
Si partimos de la premisa que es imposible no comunicarse, es muy habitual caer en el error de que estamos comunicándonos correctamente. A medida que las organizaciones van tomando conciencia de la relevancia de desarrollar líderes con habilidades de comunicación, de tener equipos de trabajo con eficaces formas de comunicación, de sistemas formales de comunicación, van descubriendo y logrando mejoras significativas en la productividad, en la calidad, en la estrategia del negocio, en el servicio y fundamentalmente en la calidad de vida del equipo humano. Uno de los puntos más importantes para transformar una empresa en una organización realmente competitiva, es asumir que uno de los principales factores a cuidar de manera permanente, no solo durante las crisis, es la comunicación organizacional. Debemos promover una cultura organizacional cuyo trama solo puede estar conformada por fuertes lazos en la comunicación.